Cuidado con ellos - Evitar a toda costa
Mi experiencia con Zalba Caldú (seguro de caravana) ha sido, sin exagerar, una auténtica pesadilla. Escribo esto para que cualquier persona que esté valorando contratar con ellos lo piense dos veces.
El 19 de febrero sufrí un siniestro durante una maniobra de desenganche de mi caravana. Ese mismo día di parte por teléfono y, siguiendo sus indicaciones, envié todas las fotografías necesarias por email. Me confirmaron que las habían recibido correctamente, por lo que esperaba un proceso razonable.
A partir de ahí, comenzó una cadena de despropósitos.
Tardaron más de una semana en dar señales de vida. Finalmente, se puso en contacto conmigo un perito externo subcontratado para realizar una videoperitación. Esto ya fue sorprendente, pero lo más absurdo vino después: tuve que desplazarme 100 km en un día de invierno y bajo la lluvia únicamente para realizar esa videollamada, a pesar de haber enviado previamente fotos detalladas del siniestro. Es la primera vez que me ocurre algo así.
Durante la peritación, el propio perito indicó que no disponía de las fotos que yo había enviado. Es decir, una clara falta de comunicación entre Zalba Caldú y la aseguradora FIATC Seguros, que deja al cliente completamente desatendido.
Después de la peritación, el expediente quedó en estado “pendiente” durante otras dos semanas más. Durante ese tiempo tuve que realizar múltiples llamadas tanto a Zalba Caldú como a FIATC, sin obtener respuestas claras ni avances.
Tras insistir de forma reiterada, finalmente obtuve una respuesta. Y como colofón a todo el proceso, rechazaron hacerse cargo del siniestro.
Quiero dejar claro que mi valoración negativa no se basa únicamente en la resolución final (que también es discutible), sino en todo el proceso: la lentitud, la desorganización, la falta de comunicación interna y la sensación constante de abandono como cliente.
Para opinar sobre una empresa hay que haber utilizado sus servicios. En mi caso, puedo afirmar con total rotundidad que ni Zalba Caldú ni FIATC Seguros han estado a la altura. La experiencia ha sido frustrante, ineficiente y, sinceramente, desesperante.
Mi recomendación para cualquiera que esté valorando contratar con ellos es clara: buscad otras opciones. Hay muchas alternativas en el mercado que, con toda probabilidad, ofrecerán un servicio más profesional, ágil y respetuoso con el cliente.








