Reseña negativa sobre LovelyStay
Nuestra experiencia con LovelyStay en Oporto fue muy negativa y, después de lo ocurrido, no volveríamos a utilizar sus servicios ni los recomendaríamos.
Reservamos a través de Booking.com cinco noches en “Chic Campanhã Home w Free Parking by LovelyStay” para tres adultos. Después de conducir más de 1.000 km, llegamos aproximadamente 35 minutos antes de la hora oficial de check-in, que era a las 16:00.
Al entrar en la vivienda nos encontramos con una situación completamente inaceptable: la casa todavía no había sido limpiada después de los huéspedes anteriores, había toallas usadas tiradas en la ducha, suciedad, arañas en las paredes y un fuerte olor a humedad y moho. Evidentemente, llegar 35 minutos antes no fue la causa de ninguno de estos problemas.
Contactamos inmediatamente con LovelyStay y enviamos fotografías por WhatsApp mostrando claramente el estado de la vivienda. Lo que más nos sorprendió fue la actitud del agente que respondió: en lugar de mostrar preocupación por las condiciones en las que se encontraba el alojamiento y buscar una solución razonable, la respuesta se centró principalmente en reprocharnos que habíamos llegado antes de las 16:00.
Posteriormente enviaron a un equipo de limpieza. Según pudimos comprobar, su intervención duró aproximadamente 17 minutos. Después de haber visto el estado inicial de la vivienda y especialmente por el fuerte olor a moho, perdimos completamente la confianza en que aquella situación pudiera solucionarse adecuadamente en tan poco tiempo.
Quiero dejar muy claro un punto: después de que terminara ese equipo de limpieza, nosotros NO volvimos a entrar en la vivienda. No pasamos allí ni una sola noche. Decidimos marcharnos definitivamente, buscar otro alojamiento y pagar una nueva estancia por nuestra cuenta.
También encontramos una diferencia importante entre nuestras expectativas creadas por el anuncio y la distribución real de la vivienda. La reserva era para tres adultos y esperábamos dos dormitorios que ofrecieran una privacidad normal. Sin embargo, uno de los espacios para dormir era en realidad un altillo o entreplanta abierta tipo “mezzanine”, sin puerta y sin una separación completa del resto de la vivienda. En nuestra opinión, esto no ofrece la misma privacidad que un dormitorio independiente y debería indicarse de una forma mucho más clara en la descripción.
Solicitamos posteriormente el reembolso a través de Booking.com, explicando que habíamos decidido no alojarnos allí debido a las condiciones que encontramos y aportando las fotografías correspondientes. LovelyStay rechazó devolvernos el dinero, a pesar de que no utilizamos el alojamiento y tuvimos que asumir además el coste de una segunda reserva.
Quizás nuestra opinión habría sido diferente si LovelyStay hubiera intentado encontrar una solución de compromiso y hubiera mostrado una actitud más comprensiva. Sin embargo, tuvimos la sensación de que resultaba más importante justificar la situación y señalar que habíamos llegado 35 minutos antes que asumir que la vivienda no estaba en condiciones adecuadas cuando llegamos.
Los turistas se van de vacaciones para descansar, disfrutar de su tiempo y conocer los lugares que visitan, no para tener que enfrentarse a este tipo de situaciones ni discutir sobre quién es responsable del estado de una vivienda.
Después de esta experiencia, hemos perdido completamente la confianza en LovelyStay. No volveríamos a reservar un alojamiento gestionado por esta empresa y tampoco recomendaríamos sus servicios.








