Leer bien antes de firmar el contrato
Empecé a finales de mayo en esta academia vendiendo sus productos a través de la tienda Shopify que te entregan ya configurada. Lo positivo de la experiencia es que el soporte está presente desde el minuto uno y cada semana revisan la tienda mediante una videollamada que tú mismo programas desde su plataforma.
Sin embargo, hay muchos costes ocultos y detalles del modelo de negocio que no te explican de antemano. Para empezar, el dominio hay que pagarlo aparte (unos 16 euros al año). La cuota de Shopify empieza en 39 euros al mes durante los dos primeros meses y luego sube a 49 euros. Además, al trabajar en un 99% con el modelo Cash on Delivery (pago contra reembolso), es obligatorio usar la aplicación Releasit COD Form. Esta app solo es gratuita los primeros 120 pedidos, y después cuesta casi 10 euros al mes e incrementa su tarifa progresivamente según el volumen de pedidos, por lo que los gastos fijos no son constantes. A todo esto hay que sumarle la cuota mensual del curso, que ronda entre los 160 y más de 200 euros al mes.
A esto se suma la operativa diaria con los clientes, que termina pareciéndose a una venta a puerta fría por teléfono. Es obligatorio llamar a cada cliente para confirmar la dirección de entrega e intentar hacer un upsell ofreciéndole otros productos de la tienda que le puedan interesar. Todo este trabajo de confirmación y venta telefónica se realiza desde tu número de móvil personal, por lo que los clientes se quedan con tu contacto directo. Esto supone un punto extremadamente negativo tanto por la pérdida de privacidad como por las molestias de gestionar llamadas fuera de horario.
El mayor problema, sin embargo, es la logística y el margen de beneficio. Los costes de envío son de 6,99 euros para la península y unos 10 euros para las islas Baleares. Al ser pago contra reembolso, el cliente le paga directamente al repartidor de Correos Express, pero tú tienes que pagar el producto por adelantado antes de que se entregue. La cantidad de envíos rehusados o rechazados es impresionante: en mi caso, de todos los pedidos enviados, la mitad fueron devueltos. Cuando un cliente rechaza la entrega, te devuelven el importe del producto, pero pierdes de tu bolsillo los gastos de envío, lo que deja las ganancias en prácticamente nada.
A nivel de publicidad, con un presupuesto limitado de entre 10 y 20 euros al día no es factible competir, sobre todo teniendo en cuenta que la propia academia gestiona sus propias tiendas, invierte mucho más en publicidad y acapara más visibilidad. En mi caso, de unas ventas brutas de 4.000 euros, las ventas efectivas reales se quedaron en 1.700 euros, habiendo invertido unos 1.200 euros en publicidad en Meta.
Por último, hay que tener mucho cuidado con el contrato y la garantía de devolución. Te prometen que si no facturas 10.000 euros en los primeros 3 meses te devuelven el dinero, pero exige probar a vender 3 productos en ese tiempo con un límite muy estricto que prácticamente nadie consigue cumplir, sirviendo más como estrategia de marketing para vender el curso que como una garantía real.








